Cabeza De Radio

El aire mañanero, sigo olvidando el aroma del cálido aire de verano. Vivo en una ciudad donde no huele a nada y te cuidas de pisar las grietas en el pavimento. Más arriba los extraterrestres flotan, hacen películas caseras para verlas con sus amigos, de todas estas raras criaturas, que aprisionan sus espíritus, perforan agujeros en ellos mismos y viven para sus secretos. Ojalá descendieran sobre el camino una noche cuando vaya patinando, que me lleven a bordo de su hermosa nave, y me muestren el mundo como siempre he querido verlo. Se lo diría a mis amigos pero ellos nunca me creerían, pensarían que finalmente he enloquecido por completo. Les enseñaría las estrellas y el significado de la vida. Ellos me callarían, pero yo estaría bien, muy bien. Sólo estaria algo tenso, tenso...

Tienes que estudiar y sacarte buenas notas, tienes que trabajar la mayor cantidad de años donde sea porque ahora todo está copado, tienes que casarte, tener una familia, conseguir una casa, un auto, tener vacaciones, asados dominicales, ir a misa, envejecer y jubilar con el vuelto de tu sacrificio para enfermarte producto de toda la contaminación en la que has vivido, para terminar muriendo y desde el cielo ver como se repite la misma historia generación tras generación. Condenado a ser esclavo de una rutina que un día se impuso para ti.